Realismo

«Origen»:

La observación directa como punto de partida

Comienzo el viaje aquí porque todo arte, antes de transformarse, necesita aprender a mirar.
El Realismo no es una estética: es una actitud.
Es aceptar que la forma existe antes que la interpretación.
En esta pieza no busco idealizar al pez ni convertirlo en símbolo.
Lo observo.
Respeto su anatomía, su peso, su silencio.
Cada escama es una decisión consciente; cada curva, una renuncia a la exageración.
Aquí el arte no opina todavía.
Aquí escucha.



“La forma aún confía en la realidad”



El Realismo supuso una ruptura con la idealización académica. Los artistas comenzaron a representar el mundo tal como lo veían, atendiendo a la vida cotidiana, al trabajo y a la verdad física de los cuerpos.

El Realismo observa. Pero pronto la forma comenzará a vibrar con la luz.