Este cuaderno de bitácora no es un catálogo de esculturas ni una lección de historia del arte. 
Es un recorrido.
Una deriva personal por las formas que definieron la escultura del siglo XX, reinterpretadas desde el presente, desde mis manos, mi mirada y mi tiempo.
He querido comprender qué nos dejaron esos estilos, qué nos siguen diciendo.
Y lo he hecho a través de una figura constante: el pez
El pez viaja, cambia, se adapta, sobrevive.
Como el arte
Esta bitácora te acompaña por la exposición, revelando mi diálogo con cada corriente, con cada tensión entre materia y emoción.
No busco darte respuestas, sino abrir caminos de lectura y conexión. 
El arte del siglo XX no camina en línea recta.
Avanza como una espiral: se curva, se rompe, se repite, se transforma. 
Los estilos no son compartimentos estancos, ni los artistas pertenecen a un solo territorio. 
Muchos transitaron varios lenguajes, regresaron a sus orígenes o anticiparon caminos futuros.  
Los artistas que aparecen aquí no están fijados en una etiqueta definitiva.
Los encuentro en un momento concreto de su recorrido,
Allí donde su forma de pensar la escultura dialoga con la mía. 
No los cito como modelos, sino como puntos de afinidad, cruces temporales en este viaje compartido. 
Te invito a recorrer esta exposición con curiosidad, sensibilidad y apertura.
Como quien camina por primera vez un territorio que, quizás sin saberlo,
ya le pertenece
El viaje comienza. 
Un pez.
Una forma.
Un símbolo.
Un siglo de arte bajo su piel. 

A cada paso cambiará de rostro, de cuerpo, de alma.
Tú eres quien lo acompaña.
Tú decides qué ver, qué recordar, qué transformar
Una nota antes de partir: 
Este proyecto es un organismo vivo.
En este cuaderno encontrarás vídeos de las maquetas originales que dieron origen a todo. 
Incluso las esculturas que aquí presento son, para mí, el preludio de obras que sueño ver a una escala mayor
Lo que tienes ante ti es la verdad del proceso,
con sus ambiciones y sus límites materiales.