Crear esculturas llegó en una etapa posterior. Antes de eso, trabajaba con lo que otros habían desechado.
Recuperaba objetos olvidados y atendía a su forma, su peso y su historia.
Ese gesto —dar continuidad a lo que parecía inútil— marcó mi primer compromiso con la materia y con el entorno natural.
Fue aquí donde comenzó a tomar forma una manera de mirar que definiría mis primeros trabajos.

Las obras que se presentan aquí pertenecen a una fase inicial de experimentación con materiales recuperados.
No son un resultado final, sino el punto de partida desde el que la práctica empezó a organizarse y a avanzar en nuevas direcciones.