Impresionismo
«Volumen vs Impression»:
La fugacidad de la luz y la textura
Después de observar la forma tal como es, sentí la necesidad de dejar de describirla.
El Impresionismo no quiere atrapar el objeto, quiere atrapar el instante.
Aquí el pez ya no se afirma con rotundidad.
Empieza a moverse, a disolverse en la luz, a perder contornos.
La materia deja de ser sólida para convertirse en tránsito.
No trabajo la escultura como volumen cerrado, sino como superficie sensible.
La forma no se impone: vibra.
Es un pez que no posa, que pasa.
“Aquí la forma deja de ser estable y empieza a respirar luz.”
La luz ha fragmentado la forma. El siguiente paso será romperla por completo.















