Neo Geo
«Atracción Ilusoria«:
La geometría y el simbolismo en equilibrio
El Pez ya no es inocente.
El Neo-Geo recupera la geometría, la superficie perfecta y el acabado impecable,
pero lo hace desde la ironía y la sospecha.
Aquí la forma seduce, brilla, atrae.
El pez se convierte en objeto de deseo.
Pulido.
Atractivo.
Casi publicitario.
Nada parece fuera de lugar,
y precisamente por eso, algo inquieta.
La forma promete, pero no entrega.
Esta obra no habla de naturaleza ni de origen.
Habla de consumo, de simulacro,
de una belleza que atrapa mientras vacía.
“El objeto seduce mientras vacía.”
Con esta estación el viaje se cierra: del realismo al simulacro, de la materia a la idea, del origen al objeto de consumo.
El pez ha atravesado todo el siglo XX
y llega al presente convertido en reflejo incómodo de nosotros mismos.















