Brutalismo
«Acier et Béton«:
La crudeza y funcionalidad del material
Tras la desaparición de la forma en el arte conceptual, sentí la necesidad de volver al peso.
El brutalismo no disimula el material ni lo suaviza.
Lo expone.
Lo enfrenta al espectador sin concesiones.
Aquí el pez recupera cuerpo, pero un cuerpo duro, frontal, casi arquitectónico.
No hay gesto ni ornamento.
Solo masa, estructura y función.
El acero y el hormigón no simbolizan: imponen presencia.
La forma no busca agradar.
Se afirma.
Este Brutalismo no debe confundirse con el Art Brut.
Aquí no hay expresión primitiva ni espontánea, sino una voluntad clara de construir desde lo crudo, lo expuesto, lo monumental.
“Aquí la forma no se esculpe: se construye.”
Después del brutalismo, la forma se libera. El arte sale del taller y entra en el paisaje.















