Black & White:

La mirada construye.

El movimiento ya no depende del cuerpo de la escultura. Depende del desplazamiento del espectador. El pez no se afirma como presencia estable. Vibra. Se interrumpe.
Aparece y desaparece según el ángulo.
Trabajo con contraste y repetición. Ritmos que tensan el plano y alteran la continuidad.
Nada es fijo.
La forma no se impone: se activa.
Lo que parece estable se descompone en percepción.
En este cruce dialogo con Vasarely, Agam y Soto.

La forma era vibración. Ahora se vuelve signo.