

Pecio:
La superficie se fractura.
La fluidez cede. El cuerpo ya no se expande: se descompone. El pez ha perdido continuidad.
No se reconoce ni se insinúa. Ha sido erosionado, alterado, forzado hasta su límite.
Trabajo sin esquema previo. El material responde, resiste, se impone.
Nada se dibuja. Nada se organiza.
La escultura no se compone: ocurre.
Queda huella. Queda presión.
En este cruce dialogo con Fabbri, Dubuffet y Fautier.
La descomposición ha sido interna. Ahora el exterior irrumpe.



